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¿Qué es un concurso de acreedores?

¿Qué es un concurso de acreedores?

El concurso de acreedores es un procedimiento por el cual se procura que un deudor insolvente satisfaga, en la medida de sus posibilidades, a una pluralidad de acreedores.

En esencia, se procura que un deudor declarado insolvente, pueda satisfacer las deudas contraídas con varios acreedores.

Ya que son varias las personas que ostentan créditos contra el deudor insolvente, se ha establecido el siguiente procedimiento:

  1. Alternativas de pago, para procurar la continuación de la actividad.
  2. Una solución parcial pero igualitaria para todos los deudores, respetando el derecho legal de la prelación de créditos.
  3. En el peor de los casos, la liquidación del patrimonio del deudor para aplicarlo al pago de las deudas.

Como se ha mencionado, un concurso de acreedores es un mecanismo de satisfacción de deudas. No obstante, también opera como una segunda oportunidad y una herramienta de protección social.

¿Qué características tiene?

  • Como mecanismo de satisfacción de deudas, es garantía de que los acreedores cobren en igualdad de condiciones.
  • En el caso de la solución de segunda oportunidad, permite que la persona pueda continuar la actividad económica. En este caso, se trata de prevenir el impacto social que puede llevar acarreado la quiebra de una empresa.
  • Como herramienta de protección social hace prevalecer el cobro de determinados créditos.

¿Quién puede declararse en concurso de acreedores?

En oposición a lo que se piensa, no solo las empresas pueden declararse en concurso de acreedores. También sucede que este proceso se inicie por particulares o en el caso de herencias.

Sin embargo, la mayoría de los concursos se promueven por parte de empresas, sin olvidar que también pueden declararlo personas físicas.

¿En qué momento se declara un concurso de acreedores?

En el caso de que el empresario se encuentre en una situación de insolvencia económica actual o inminente, tiene la obligación de solicitar un concurso de acreedores. En el caso de no hacerlo, podrá atenerse a la declaración de culpabilidad del concurso.

En cualquier supuesto, la ley recoge la obligación de declarar concurso de acreedores desde el momento en que resulte imposible cumplir con las obligaciones regularmente. Este cumplimiento regular puede verse desde diversas perspectivas:

  • Desde un punto de vista económico, implica que la empresa no puede pagar sus deudas temporalmente.
  • Desde una perspectiva temporal, sucede que la compañía no puede satisfacerlas de forma puntual.
  • Asimismo, se considera que no se puede cumplir legalmente con las obligaciones si para hacerlo tiene que endeudarse sistemáticamente. Y ello porque solo se genera un proceso de insolvencia, que puede conducir a una deuda inicial a causa de los intereses.

Existen dos tipos de concurso de acreedores:

  1. Concurso voluntario: debe presentarlo el propio empresario en el plazo de dos meses desde que se declare su insolvencia.
  2. Concurso necesario: lo declara un acreedor siempre y cuando hay intentado cobrar un crédito infructuosamente.

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